
A la paciencia:
Sé que nunca te he prestado mucha atención, que siempre te he ignorado. Es egoísta e interesado recurrir a ti ahora que me conviene, pero te necesito; no puedes fallarme ahora.
Las pocas veces que me has acompañado no han conseguido el objetivo que tenían, quizá porque no te he hecho demasiado caso. Esta vez prometo ir de tu mano hasta el último momento, porque esta vez sé que el fin merece la pena realmente.
Te pido que me disculpes por mi comportamiento hacia tu…existencia durante los últimos años, sé que no ha sido muy considerado por mi parte pero nunca se me dio bien esperar por nada. En caso de que decidieras no ayudarme, lo comprendería, lo merezco. Pero todos merecemos una última oportunidad y yo por fin me he dado cuenta de la importancia de tu presencia.
Att:
impaciente, Ari.
Al tiempo:
Sé que nunca (o casi nunca) he vivido en el presente, que siempre he vivido en el pasado o el futuro y nunca en el presente; pero esta vez es diferente. Lo prometo.
Suena descarado llegar ahora y pedirte un favor de semejante tamaño cuando siempre me he dedicado a prometer eternidad y hacer planes o a vivir en los recuerdos, pero necesito que hagas que el presente siga como hasta ahora y que el futuro me conceda el deseo que más ansía mi corazón.
No volveré a malgastar tus preciados minutos en tardes tirada en el sofá ni volveré a hacer todo lo posible por perder el tiempo, no haré que otras personas te desperdicien y aprovecharé todo lo que me ofrezcas, pero ahora necesito que me ayudes.
No estropees nada, por favor. Esta vez no.
Att:
temporalmente, Ari.
A ti:
Me pides tiempo y con paciencia te respondo, no tengo prisa y esperaré cuanto sea necesario; siendo por ti…
No tengas prisa, pequeña sombra abrazadora y un encanto supremo que me emboba, no hay motivos para tenerla.
Solo hay una cosa que me gustaría añadir…
Tengo miedo. Miedo de que el tiempo no juegue a mi favor y aparezca otra, miedo de que al poner en orden tus prioridades yo quede fuera de esa lista y todo acabe en decepción y dolor. Tengo miedo de no resultar tan horriblemente encantadora como a veces afirmas que soy…
Pero a pesar de todo esperaré, mi adorable niño de los abrazos.
Att:
tu ....... (me lo guardo para mi), Ari.
Sé que nunca te he prestado mucha atención, que siempre te he ignorado. Es egoísta e interesado recurrir a ti ahora que me conviene, pero te necesito; no puedes fallarme ahora.
Las pocas veces que me has acompañado no han conseguido el objetivo que tenían, quizá porque no te he hecho demasiado caso. Esta vez prometo ir de tu mano hasta el último momento, porque esta vez sé que el fin merece la pena realmente.
Te pido que me disculpes por mi comportamiento hacia tu…existencia durante los últimos años, sé que no ha sido muy considerado por mi parte pero nunca se me dio bien esperar por nada. En caso de que decidieras no ayudarme, lo comprendería, lo merezco. Pero todos merecemos una última oportunidad y yo por fin me he dado cuenta de la importancia de tu presencia.
Att:
impaciente, Ari.
Al tiempo:
Sé que nunca (o casi nunca) he vivido en el presente, que siempre he vivido en el pasado o el futuro y nunca en el presente; pero esta vez es diferente. Lo prometo.
Suena descarado llegar ahora y pedirte un favor de semejante tamaño cuando siempre me he dedicado a prometer eternidad y hacer planes o a vivir en los recuerdos, pero necesito que hagas que el presente siga como hasta ahora y que el futuro me conceda el deseo que más ansía mi corazón.
No volveré a malgastar tus preciados minutos en tardes tirada en el sofá ni volveré a hacer todo lo posible por perder el tiempo, no haré que otras personas te desperdicien y aprovecharé todo lo que me ofrezcas, pero ahora necesito que me ayudes.
No estropees nada, por favor. Esta vez no.
Att:
temporalmente, Ari.
A ti:
Me pides tiempo y con paciencia te respondo, no tengo prisa y esperaré cuanto sea necesario; siendo por ti…
No tengas prisa, pequeña sombra abrazadora y un encanto supremo que me emboba, no hay motivos para tenerla.
Solo hay una cosa que me gustaría añadir…
Tengo miedo. Miedo de que el tiempo no juegue a mi favor y aparezca otra, miedo de que al poner en orden tus prioridades yo quede fuera de esa lista y todo acabe en decepción y dolor. Tengo miedo de no resultar tan horriblemente encantadora como a veces afirmas que soy…
Pero a pesar de todo esperaré, mi adorable niño de los abrazos.
Att:
tu ....... (me lo guardo para mi), Ari.
No hay comentarios:
Publicar un comentario