
Se nos va, se marcha Enero, ciao, hasta el año que viene no te quiero ver más. No has sido bueno conmigo aunque tampoco quiero reprocharte nada, supongo que me diste lo que me merecía.
A duras penas he llegado a fin de mes, deseosa estoy de cobrar la nómina y ver mi cuenta un poco más estable.
Me trajiste problemas laborales, discusiones inútiles con personas encegadas por conseguir más éxito a costa de los demás, de mí. Me trajiste muchas noches sin dormir, muchas comeduras de coco, demasiadas.
Pero te doy las gracias por ayudarme a cambiar de actitud. Te doy las gracias por enseñarme a abrir los ojos y mostrarme a las personas que no me quieren. Pero, déjame que te diga, Enero, que es duro, muy duro. Jode mucho estar delante de una persona a la que creías amiga y no sentir nada por ella, sólo nostalgia por lo vivido pero ningún afán de nuevas vivencias a su lado. E intentas sonreír, ser la misma que has sido siempre, te esfuerzas por mantener algo, por muy pequeño que sea, pero cuando menos te lo esperas... ¡zas! otra hostia en tu ego. Y te das cuenta de que ya no puedes más, que tus mejillas están demasiado abofeteadas ya, que no te quedan fuerzas para soportar más desplantes, más rechazos, más críticas, más faltas de respeto... Es jodido, Enero, cuando has querido tanto a alguien y de la noche a la mañana ya no queda nada. Analizas tu actitud, intentas encontrar tu responsabilidad, intentas ver en qué has fallado, porque piensas que ni tú eres tan bueno ni la otra persona tan mala. Y te vuelves a acercar y vuelves a recibir un golpe tras otro. Y llega un momento que dices basta, se acabó. Y se ha acabado, Enero, igual que tú.
Espero a Febrero con los brazos abiertos y una amplia sonrisa ( Aguanta solo quedan unos pocos dias...). Estoy, como dice la canción, jodida pero contenta. Gracias por enseñarme tantas cosas, Enero, pero por favor, no vuelvas hasta el año que viene.
Ciao, que te vaya bonito
A duras penas he llegado a fin de mes, deseosa estoy de cobrar la nómina y ver mi cuenta un poco más estable.
Me trajiste problemas laborales, discusiones inútiles con personas encegadas por conseguir más éxito a costa de los demás, de mí. Me trajiste muchas noches sin dormir, muchas comeduras de coco, demasiadas.
Pero te doy las gracias por ayudarme a cambiar de actitud. Te doy las gracias por enseñarme a abrir los ojos y mostrarme a las personas que no me quieren. Pero, déjame que te diga, Enero, que es duro, muy duro. Jode mucho estar delante de una persona a la que creías amiga y no sentir nada por ella, sólo nostalgia por lo vivido pero ningún afán de nuevas vivencias a su lado. E intentas sonreír, ser la misma que has sido siempre, te esfuerzas por mantener algo, por muy pequeño que sea, pero cuando menos te lo esperas... ¡zas! otra hostia en tu ego. Y te das cuenta de que ya no puedes más, que tus mejillas están demasiado abofeteadas ya, que no te quedan fuerzas para soportar más desplantes, más rechazos, más críticas, más faltas de respeto... Es jodido, Enero, cuando has querido tanto a alguien y de la noche a la mañana ya no queda nada. Analizas tu actitud, intentas encontrar tu responsabilidad, intentas ver en qué has fallado, porque piensas que ni tú eres tan bueno ni la otra persona tan mala. Y te vuelves a acercar y vuelves a recibir un golpe tras otro. Y llega un momento que dices basta, se acabó. Y se ha acabado, Enero, igual que tú.
Espero a Febrero con los brazos abiertos y una amplia sonrisa ( Aguanta solo quedan unos pocos dias...). Estoy, como dice la canción, jodida pero contenta. Gracias por enseñarme tantas cosas, Enero, pero por favor, no vuelvas hasta el año que viene.
Ciao, que te vaya bonito
No hay comentarios:
Publicar un comentario