
Hay cosas que están claras desde el principio y que al final se complican hasta volverse ininteligibles... Al contrario también suceden algunas cosas...
Como tú y como yo. Como que hace casi un año y medio que voy viendo más claro cosas que creí imposibles. Cosas que antes y en otros contextos estaban claras, transparentes...
Existen personas que opinan que el amor maduro es el amor indeclarado, el que ya no dice "te quiero" porque se da por supuesto, porque son "cosas de niños" robarte un beso o llamarte solo para recordarte que te amo.
Yo también lo pensaba, porque antes estaba claro, ahora descubrí que ese amor no es maduro, sino que es un amor falto de afecto. La madurez consiste en "Buen juicio o prudencia, sensatez". Yo me creo con la sensatez suficiente para llamarte y decirte que te amo. Para desear verte después de estarte viendo todos los días durante casi 3 años. Y también de tener la prudencia de decirtelo ahora.
Porque no se trata de una declaración inmadura y sin sentido, llevada por un impulso de un año y poco mas.
Se trata de que he descubierto que aquel tópico de "no hay amor como el nuestro" es cierto para todos los que lo dicen, y que nosotros no somos diferentes. Porque no existe, ni ha existido persona que me haga sentirme conmigo misma tan bien, como para hacerme ver a mí misma y sin ayuda, que eres el hombre que finalmente (y aunque quise negarlo millones de veces) NECESITABA, y no el que pedía.
Así he descubierto que también era cierto eso de que cuando decimos adiós a algo que queremos, pero que tiene que irse; llegará algo que nos hace falta y que al final querremos más que aquello que no estaba en nuestro destino...
Y tú eres mi destino, estoy convencida, mi destino inmediato y el más reciente... ¿Mi destino final? No puedo asegurarlo, pero si tiene que ser será, y sé que funcionará... Pero de momento sé que te amo y que eres tú... Esa persona que me hace crecer... Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario