
Ahora mismo me encogería en mí misma y me acurrucaría entre los cojines del sofá como si fuera un gatito. Dejaría que me acariciaran entre las orejas y me regalaran ronroneos para poder cerrar los ojos y sentir que nada es imposible. Ahora mismo me gustaría que me llenaran el vacío que siento con algo, lo que fuera, quizá un poquito de esperanza. Me gustaría poder acercarme a la ventana y que alguien me mostrara la película de mi vida y así seguro que sabría que camino tomar. Porque cuando tienes que elegir entre el sí y el no, cuando no hay un punto medio, te sientes como eso que dicen de la espada y la pared, sólo que en mi caso la espada pincha demasiado y la pared es tremendamente oscura. Y nunca me gustaron las paredes negras. Porque siento que es una decisión vital y desde hace un tiempo me prometí a mí misma dejar que las cosas fluyan por si solas. Pero no quieren. Quizá es porque la vida se rebela contra el optimismo y la esperanza. Quizá es porque la vida no es tan sencilla como yo creía que podía ser. Ilusasoy.
Busca en ti qué es lo que deseas, aquello que sin traicionar tus sueños, que son tu esencia, valga la pena realmente... y cuando sea clara tu elección no tengas miedo a las dificultades, recuerda que el camino menos transitado es el que marca la diferencia...
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